Aunque la mayor parte de las empresas españolas pertenece al sector servicios (educación, sanidad, turismo…), la industria sigue teniendo un papel clave en la economía. En Navarra, por ejemplo, el sector secundario supone más del 30 % del PIB. Así lo indica el Instituto Nacional de Estadística, que también estima que las actividades industriales generan más de 2,4 millones de puestos de empleo en España.

Según el propio INE, la industria de la alimentación y la fabricación de vehículos son los tipos de industria que más facturan. Para hacer frente a esta demanda y mantener su producción, las empresas del sector secundario se han digitalizado.

En un entorno, además, tan globalizado y donde el comercio electrónico ha impulsado aún más la competitividad, las industrias requieren equipos de hardware que automaticen y agilicen las tareas del día a día para conseguir los objetivos de la nueva revolución industrial: la Industria 4.0.

Hardware para tomar decisiones inteligentes en tiempo real

Las empresas del sector secundario que se rigen por los principios de la Industria 4.0 utilizan tecnología avanzada para monitorear los procesos que se realizan en sus instalaciones físicas. De este modo, controlan la producción con más facilidad y recopilan datos que, una vez analizados, proporcionan información de valor que la empresa utiliza para diseñar estrategias operativas más eficientes.Para conseguir este objetivo, la Industria 4.0 propone una conjunción, básicamente, de tres factores: datos, software y hardware.

Entre los dispositivos que mejor se alinean con la cuarta revolución industrial, está el PC Panel Industrial para líneas de producción, cuya pantalla resiste el agua, funciona aun cuando el personal utiliza guantes y, además, soporta condiciones extremas de temperatura. Sus características técnicas ejemplifican los requisitos en los que los directores de operaciones, los responsables de planta, los Chief Technology Officers, los jefes de logística y los ingenieros de automoción y alimentación deben fijarse a la hora de elegir una infraestructura de hardware adecuada.

Protección IP66 e IP69 K

Un índice de protección como el IP66 indica el grado de estanqueidad de un dispositivo electrónico frente a agentes externos como el polvo o el agua. El primer dígito señala el nivel de protección del hardware frente a elementos sólidos, mientras que la segunda cifra refiere su nivel de protección frente a líquidos. En el caso del panel industrial para líneas de producción TEGA, su IP66 indica que el hardware es hermético al polvo (el nivel 6 es el máximo) y que resiste el impacto directo de un chorro de agua bien potente sobre su superficie (el 9 es el nivel tope).

Un nivel de protección IP66 es adecuado para paneles táctiles en la industria alimentaria, farmacéutica y en entornos donde la suciedad y el polvo están bastante presentes (por ejemplo: en las fábricas de coches). Quien necesite un componente de hardware aún más hermético y resistente dispone de otras líneas de paneles táctiles con protección IP69K. En este caso, el chasis y la parte frontal del panel soportan el polvo y los chorros de alta presión, pero también los chorros de agua a alta temperatura y las limpiezas con vapor.

Hardware que soporta condiciones climáticas adversas

Haga frío o calor, la producción industrial nunca se detiene. Aunque el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo ha establecido (a título orientativo) algunos rangos de temperatura para el entorno laboral en invierno y en verano, la realidad es que la industria, por las condiciones inherentes al sector industrial, a menudo no puede cumplir estos valores de referencia.Dadas las circunstancias, los equipos de hardware de la Industria 4.0 deben ser capaces de aguantar temperaturas de entre -20 °C y +60 °C. Sólo así los trabajadores del sector secundario podrán utilizar sus tablets rugerizadas para logística y almacén, por ejemplo, en las cámaras frigoríficas y en las áreas próximas a los hornos.Como también es posible que la humedad se concentre en el interior de las fábricas, es importante que los equipos de hardware incluyan sistemas de refrigeración pasiva como parte de su diseño. Con estos otros sistemas, el hardware disipa el calor sin depender de ningún ventilador interno.

Dispositivos interconectados para una producción continua y estable

Una infraestructura de hardware adecuada y compatible con la Industria 4.0 debe garantizar un flujo de trabajo ininterrumpido y libre de percances durante toda la jornada. Por consiguiente, es importante que los dispositivos se puedan conectar entre sí y formar parte de una misma red industrial que, a su vez, esté compuesta por otros componentes: monitores táctiles TEGA, tabletas rugerizadas, portátiles industriales y maquinaria adicional.

Con este fin, los elementos de hardware deben incorporar en su diseño toda clase de puertos que faciliten la conexión con otros dispositivos. Los PC industriales fanless de TEGA disponen, por ejemplo, de puertos LAN, USB, COM, HDMI, GPIO y CANBUS. También cuentan con ranuras de expansión a las que conectar, por ejemplo, tarjetas de control del movimiento que, adaptadas a la Industria 4.0, regulan el movimiento de la máquina de manera inteligente, automatizada y programada.