Marc Arias, CEO de Directores Financieros, lo dice sin rodeos: más del 80% de los cierres empresariales en España están ligados a problemas de caja y mala gestión financiera, no a la falta de ventas. Ese dato cobra especial importancia en el sector de las startups, donde estas empresas de rápido crecimiento requieren tanto inversión y recursos económicos como planificación. La una sin la otra lleva el camino del cierre y de los problemas.

Porque conseguir financiación, un préstamo ENISA o una ayuda NEOTEC no resuelve los problemas y retos de estas empresas si después no hay planificación. La financiación es solo uno de los primeros pasos dentro del camino: lo que ocurre después de lograr estos recursos es lo que determinará si esa startup sobrevive tres años, que es la media de estas organizaciones, o se convierte en una estadística más.

Para minimizar estos riegos, hemos preparado una pequeña guía donde explicamos la importancia de contar con una consultoría financiera APTKI y detallamos la relevancia de conocer qué ofrecen las líneas de financiación públicas como ENISA, NEOTEC y las del CDTI a la hora de lograr recursos económicos.

ENISA financia startups sin exigir aval patrimonial

Tal y como explican desde APTKI, empresa especializada en estudiar y analizar los proyectos y modelos de negocio para definir la estrategia de financiación de startups y pymes, ENISA concede préstamos participativos sin pedir aval ni garantía del fundador.

Desde el punto de vista de sus expertos, esta modalidad de financiación la convierte en una vía accesible para startups en fase temprana, cuando aún no hay ingresos recurrentes ni activos que respalden la solicitud de un crédito bancario tradicional.

Para optar a este tipo de financiación, detallan, es importante presentar un plan de negocio sólido y proyecciones financieras coherentes. “Y aquí es donde la mayoría de startups fallan al presentar cifras optimistas sin una base real”, explican desde esta firma especializada en financiación y que se ha convertido en la consultora financiera de cientos de startups en España.

NEOTEC premia el componente tecnológico e innovador

NEOTEC, por su parte, es una línea de financiación que forma parte del CDTI y está diseñada para empresas recién creadas con base tecnológica y que presentan un modelo de negocio escalable. Esta línea financia hasta 250.000€ la puesta en marcha de los nuevos proyectos tecnológicos, priorizando proyectos de I+D+i.

Las startups con un fuerte componente tecnológico deben recordar que España cuenta también con unos incentivos fiscales de los que se pueden aprovechar y que suelen ser poco conocidos si no se cuenta con un asesoramiento especializado. Al respecto, desde APTKI detalla que hay deducciones fiscales del 25% en gastos de I+D y del 12% en innovación tecnológica.

A esto se suman bonificaciones de hasta el 40% en cuotas de Seguridad Social del personal investigador. “Combinar NEOTEC con estos incentivos multiplica el impacto de cada euro invertido por estas compañías y mejora su financiación”, subrayan desde APTKI.

CDTI: otras ayudas que gestiona para el crecimiento empresarial

El CDTI no se limita a NEOTEC, ya que gestiona otras líneas de apoyo a proyectos de innovación tecnológica, con distintos niveles de exigencia según la madurez de cada startup y su capacidad de escalar.

Entre las opciones disponibles, una de las principales líneas de financiación es la CDTI PID-Cervera, que está disponible durante todo el año para apoyar proyectos de investigación y desarrollo aplicados a la creación y mejora de procesos, productos o servicios. La financiación puede alcanzar hasta el 85% del presupuesto del proyecto, que debe tener un importe mínimo de 175.000 €.

El CDTI PID es otra línea relevante diseñada para empresas de cualquier sector y permite la subcontratación de actividades a otras entidades, siempre que se cumplan ciertos requisitos. La duración de los proyectos puede variar entre 12 y 36 meses, con un tramo no reembolsable que oscila entre el 20% y el 33%.

Otra de las más desconocidas es CDTI Lic-A, que está diseñada para impulsar inversiones en regiones desfavorecidas, ofreciendo financiación de hasta el 75% del presupuesto aprobado, con un importe mínimo de 175.000 € y un periodo de ejecución de 6 a 24 meses.

Estas ayudas suelen combinarse con financiación europea o autonómica. Por ello y para acceder a ellas, las empreas deben coordinar varias solicitudes en paralelo, sin duplicar conceptos financiables entre convocatorias.

“La complejidad administrativa suele desanimar a los fundadores sin experiencia previa en trámites públicos”, recuerdan desde APTKI, empresa especializada en el asesoramiento y trámite de este tipo de ayudas. Ante esta situación, preparar bien la documentación reduce el riesgo de rechazo por errores técnicos o proyecciones poco realistas, tal y como demuestra el apoyo que APTKI ha realizado a empresas como Genially, BCOME o Ride&Go Baby.

Conseguir financiación y dinero es importante para este tipo de empresas que, al inicio, pueden carecer de recursos para crecer rápido. Sin embargo, es importante señalar que esta financiación no garantiza el éxito si no hay una buena gestión financiera después.

Preparar la solicitud con rigor y planificar el uso de los fondos con antelación son dos decisiones que, juntas, determinan si una startup convierte esa financiación en crecimiento o en un respiro pasajero antes del siguiente problema de caja.